Historias de negocios comeciales

mejor vendedor

Con la ayuda de 25 personas de  distintos lugares, incluido yo mismo y mi esposa, se relatan las historias reales, la mayoría en un mundo sin telefonía móvil e internet, donde el vendedor era siempre bien recibido porque de hecho éramos portadores de novedades, todas importantes y en cualquier sector comercial. Se podría decir que éramos una especie de Google pero en carne y hueso.

La dificultad mayor consistía en planificar esas visitas, debido a los rudimentarios sistemas de comunicación respecto a los actuales. Y esa labor se hacía muy a conciencia, (para mí una de las mas importantes en cualquier gestión comercial) saber planificar bien la visita o toma de contacto, con muchas notas, catálogos o folletos, muestras y marcar en una libreta todos los objetivos que se pretenden (muchísimo papel y lápiz).

Porque  una vez cara a cara con el cliente, tu empresa “estaba lejos” para poder darte una mano con una llamada telefónica o mensaje desde un teléfono móvil ya que no existían.

Solo Don vendedor frente a un grupo de personas ávidas en conocer novedades.

Más compleja se tornaba la situación cuando se trataba de un largo viaje a países lejanos,  la toma de contacto telefónica o por fax era compleja y larga.

viajante

Éramos pocos quienes nos movíamos por medio mundo  buscando el cliente que  confiase con la empresa, con tus argumentos y con tu persona. Porque frente a él la empresa eras tú.

Y todas esas experiencias enriquecedoras eran verdaderas y singulares historias de ventas.

Todos éramos casi Don vendedor.

Pese a la extensa tecnología existente  en la actualidad y la frialdad en muchas de las relaciones comerciales, leer aventuras comerciales  de las que se llaman antiguas, es una parte de la formación de un Don vendedor. Porque al final  el cliente debe confiar en el vendedor sea este virtual o no .

¿Os imagináis vender coches para bebes en Noruega, de fabricación española, una persona de Sevilla  que no habla su idioma?  Hace 40 años por carreteras nevadas y en pueblos remotos, cuyos clientes (señoras casi todos) eran solo pequeñas tiendas de pueblos. Es decir la venta de 4 cochecitos era ya una buena cantidad. ( pagina 203 de mi libro)

Pues de ello se obtuvo el 80 % de la cuota de aquel mercado en poco menos de 4 años.  Esa es una buena historia (como el resto) para aprender a ser Don vendedor.

Extracto de mi libro 25 Irrepetibles y singulares historias de venta

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